martes, 14 de agosto de 2012

Sensacional velada de estrellas





Adentrarse en la inmensidad de un cielo estrellado, oscuro, que parece desbordarse sobre nuestras cabezas, sobrecoge. En esos momentos es fácil entender el misticismo que los diferentes pueblos encontraron entre las estrellas y cómo, de aquellas veladas oscuras, brotaron héroes, mitos y leyendas.

El pasado sábado, disfrutamos de un anticipo de la lluvia de estrellas con una de nuestras rutas del programa Sensaciones, Sensaciones bajo las estrellas. Desde un observatorio natural excepcional, de fácil acceso para todos los públicos, niños y mayores nos acompañaron en este viaje a través de las constelaciones y los asterismos más típicos del verano, desgranando sus leyendas y anécdotas. Disfrutamos de una noche, fresquita, que terminó con dulces y vino caliente en la plaza de Santa María.

Desde aquí, agradeceros a todos los que participasteis en la ruta vuestra presencia, las verdaderas estrellas de la noche, que nos obsequiaron con una respuesta excepcional que nos anima para trabajar con más fuerza y tesón en nuevos proyectos que iréis conociendo en nuestro blog. Os invitó a entrar en la pestaña de rutas y descargar los libro-guías disponibles para que podáis realizar aquellas rutas que os perdisteis.

Gracias a todos, y muy pronto nos veremos en una nueva ruta de Caminos y Sendas.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Sensaciones bajo las estrellas

Esta ruta guiada pertenece al conjunto de Sensaciones, un estilo diferente de rutas enfocadas a paseos sensitivos, en los que intentaremos introducirnos y recrear momentos mágicos de gran carga emocional, para proporcionar una vivencia única.

Como las calurosas noches de verano se prestan, vamos a adentrarnos en el mágico mundo de la noche. Nos guiaremos a través de las estrellas, para descubrir las historias y leyendas que ilustraron las veladas de nuestros ancestros, junto al fuego.

Un suave paseo, por las cumbres de la sierra, muy sencillo, para disfrutar del aroma del tomillo, y dejarnos transportar a un mundo fantástico de héroes y mitos. ¿Te apuntas?
Para cualquier consulta ponte en contacto: enriquegarcia.natursierra@gmail.com
Si no sabes como llegar, pincha aquí.



miércoles, 1 de agosto de 2012

Gracias a todos





















Gracias a todos por participar en el Camino de los Molinos, senda del río Cofio, y participar con vuestras preguntas y observaciones para que estos paseos por la naturaleza se conviertan en una experiencia dinámica y única.

Como sabéis, tuvimos la suerte de disfrutar de agradables sorpresas. El día fue espectacular, una suave brisa nos acompañó por la vega del río y pudimos conocer algunas de las intimidades de la vida ribereña. Descubrimos al ruidoso arrendajo, la fabulosa vida de las truchas, pudimos conocer algo más del jabalí y sus costumbres, gracias a los rastros que nos encontramos.

Recuperamos el oficio del molinero y sorpresa, conocimos de primera mano a un resinero que nos mostró el oficio y la técnica. Desde aquí le damos también las gracias.

Un almuerzo campero a la sombra de los fresnos, entre camaraderías y buenas viandas, sirvió para reponer fuerza y confraternizar con los compañeros.

El rabilargo fue otro de los invitados, así como las intimidades del cenobio, capaz de autoenvenenarse para convertirse después, en la gota de sangre, una bonita mariposa de color rojo intenso.

Para aquellos seguidores del blog, pudimos contemplar varias de las mariposas de nuestra anterior entrega, como la Colias común, la banda acodada, la medio luto o el ya mencionado cenobio y conocer in situ algunas intimidades más, de estos lepidópteros.

Para todos aquellos que os quedasteis con ganas de más y los que deseéis compartir vuestros paseos por la naturaleza, no os preocupéis, andamos ya, preparando las siguientes rutas.



La próxima será para la noche del 11 de agosto, sábado. Un paseo nocturno lleno de Sensaciones, para conocer el cielo estrellado de una noche de verano, y no una noche cualquiera, sino víspera de la lluvia de estrellas. No pierdas la oportunidad de hacer cumplir tus deseos.

Gracias a todos y os esperamos muy pronto.


Bardaguera o Sarga (Salix atrocinerea)


Molino de los Juntos

Detalle de las muescas de la piedra

Resinero

Rabilargo

lunes, 23 de julio de 2012

Ruta de senderismo guiada



No sólo puedes leernos, también puedes compartir con nosotros tu otra pasión, la naturaleza. Al menos una vez al mes te acompañamos por nuestra comarca y te descubrimos algunos de nuestros secretos. Si quieres acompañarnos solo tienes que inscribirte mandando un correo a enriquegarcia.natursierra@gmail.com, dejando tu comentario o presentate en el lugar y hora de la cita. Se puntual, si no has confirmado, no te esperamos.
¡Apúntate!

DESCARGATE EL LIBRO GUIA Y EL MAPA EN LA PESTAÑA DE RUTAS

viernes, 20 de julio de 2012

Las ninfas del bosque












Con la llegada del calor, los campos se llenan de flores, las praderas se agostan y miles de mariposas alegran las mañanas soleadas. Son estas ninfas del bosque, las  mariposas, uno de los seres vivos que sufren una de las transformaciones más asombrosas de la naturaleza.
Las orugas nacidas de los huevos que se pusieron  en el envés de las hojas o sobre las plantas nutricias especificas de cada especie, se alimentan de ellas hasta llegar a su total desarrollo, es entonces, cuando elaboran una especie de estuche o crisálida, donde sufren la transformación.
Lo que hace apenas unos días era una oruga de pelos urticantes, sale transformada en una mariposa de increíbles colores, que a menudo tiene una vida efímera, lo suficiente para aparearse y poner los huevos o por el contrario, hiberna en fase de adulto, para procrear, al año siguiente.
Es el caso del pavón diurno o pavo real (Inachis io), la primera generación que vuela en primavera, son ejemplares invernantes, que pasaron el invierno escondidos entre las ramas secas o en el hueco de algunas piedras. El pavón, cuando cierra sus alas, estas tienen un aspecto parduzco, que se confunde fácilmente con las cortezas o las paredes de las rocas. Si se ve acosado por un depredador, abre sus alas y muestra el anverso de un rojo intenso y dos grandes ocelos azules, que simulan dos grandes ojos, que  intimidan al posible depredador. Durante la primavera, sus huevos eclosionarán y darán como resultado una generación que volará durante el verano y principios del otoño.
Lo más característico de los lepidópteros, son su gran variedad de colores y diseños. Estos colores se deben a una serie de escamas que tapizan sus alas. Cuando la luz incide sobre estas, reflejan la luz emitiendo longitudes de onda que nosotros vemos como colores, incluso con reflejos metálicos. Estos colores sirven en su mayoría para atraer a  miembros del otro sexo, para procrear lo antes posible, en tan corta vida.
Muchas de ellas, disponen de una especie de trompa enrollable, espiritrompa, gracias a la cual se alimentan principalmente de polen y néctar, pero también liban excrementos, fruta podrida u orina de otros animales. Sin embargo en aquellas especies de corta vida, el imago no necesita alimentarse por los cual, carece de ella.
Algunas son especialistas en tóxicos, alimentándose de plantas venenosas, que solo ellas son capaces de neutralizar, como el Cinabrio (Tyria jacobaeae) cuya oruga, de un bonito color amarillo con franjas negras, se alimenta de la hierba de Santiago. Tras su metamorfosis se convierte en una mariposa de color gris azulado y rojo.
Al caer la noche las ninfas del bosque, no desaparecen, solo son sustituidas por las mariposas nocturnas o polillas. Estas son muy fáciles de reconocer, pues en sus antenas presentan unas pilosidades en los extremos, que les sirven guiarse en la oscuridad y su cuerpo posee una gran pilosidad. Generalmente, no son tan vistosas como las diurnas pero como en todo, también hay excepciones. Una de estas excepciones es la Isabelina (Graellsia Isabelae), de un bello color verde, surcado por venas de color marrón rojizo. Pasa el invierno en forma de crisálida entre la hojarasca del pinar, para emerger en forma de imago o adulto entre mayo y junio. Durante la noche busca pareja y depositará los huevos entre las acículas de los pinos de los cuales se nutre. Durante el verano la oruga sufre diversas mudas con las que también cambia de coloración, de negra a verde moteada de blanco, pasando por tonos marrón grisáceo. Con la llegada del frío, descenderá de los pinos, para crisálidar entre la pinocha y el musgo del pinar.
Pavón diurno (Inachis io)

Isabelina (Graellsia Isabelae)

Chupaleche (Iphiclides podalirius)

Machaón (Papilio machaon)

Perlada rojiza (Clossiana euphrosyne)

Vanesa de los cardos (Cynthia cardui )

Pandora (Pandoriana pandora)

Lobito agrestre (Pyronia  tithonus)

Cinabrio (Tyria jacobaeae)
Apolo (Parnassius apollo)

martes, 10 de julio de 2012

Placeres de verano


8 de Julio 2012
La Estación (Santa María de la Alameda)















Para disfrutar el verano, cuando el sol golpea con fuerza, hay pocas cosas más agradables que un suave paseo por la vega del río. Un paseo entre las copas fragantes de los pinos negrales, resinosos, rezumantes, que salpican el camino con sus pequeños piñones alados. Compiten en fragancia con las jaras, que brillan bajo el sol por sus exudaciones de ládano, son el preludio aromático interrumpido con el juego de sombras que dibujan sus copas en el suelo, quizás el vuelo estrepitoso de una torcaz o el más estruendoso del rabilargo, nos rompan este estado de ensoñación.

No tardamos en acompañar el sonido relajante del agua oscura, que se desliza entre las rocas redondeadas, blancas, curtidas por el sol, allá donde el abrazo de la floresta no lo ahoga en un verde abrazo de bardagueras, fresnos, chopos, de donde apenas si se escapa el suspiro melodioso del ruiseñor o la flecha amarilla de la afanosa oropéndola.

Sabremos encontrar entre nuestros pasos, las ruinas evocadoras de olvidados ingenios de madera, relegados a zarzas y ortigas, donde anida el estornino o merodea la garduña en las noches más oscuras, como oscuras son algunas de las leyendas que atesoran estas piedras.

Solearse en una pradera de cervuno, mullida, como una alfombra persa, es un lujo al alcance de muy pocos, refrescando los pies en la corriente cristalina. Los cardúmenes de pequeños peces, recorren del charco de acá para allá en frenética carrera. Con calma pronto descubriremos los alevines de la trucha arcoíris, tan característicos por, como pequeños dálmatas, tener el cuerpo salpicado de pequeñas motitas negras.

Canta a coro las jóvenes ranas comunes, escondidas entre las pamplinas de las orillas, una melodía en crescendo

El cielo azul intenso del verano, arrastra tras de sí el vuelo majestuoso de una pareja de buitres negros, que se dejan deslizar sin esfuerzo, hasta perderse en los confines de la vista.

Regresamos, poco a poco, sin esfuerzos, a la pineda sombría, alejada del agua, salpicada de carrascas y mejoranas, donde los jóvenes lagartos ocelados, corren alocados, a esconderse desde su soleado puesto, sin adornarse si quiera un poco, para lucir tan espléndida librea. El Sol se encarama a su cenit, y nosotros ya nos sombreamos en las primeras calles del pueblo.

-¿Un vinito?

-Porque, no.

Baldíos cubierto de enebros y escaramujos

Muérdago del enebro
(Arceuthobium oxycedri)

Flor del Cardillo
(Cynara cardunculus)

Bosque de Galería

Pandora
(Pandoriana pandora)

Brote de bardaguera
(Salix atrocinerea)

Pote resinando

Tenada de ovejas

Interior de la tenada

lunes, 2 de julio de 2012

Si no puedes con tu enemigo, únete a él.



La senda de las pedanías (Variante)












Para inaugurar el verano, no faltó el calor en la Ruta de las Pedanías. Tras recorrer el breve trecho que separa Santa María de Navalespino, comenzamos una suave subida a las cumbres alomadas cubiertas de piornos e hiniestas florecidas. Ya las primeras collalbas grises hacían de las suyas de acá para allá.

En el laderón de la Aldea, encontramos resto de metralla que nos sirvió de pie para hablar de la Guerra Civil y de los numerosos restos que podemos encontrar en la zona.

Disfrutamos en Las Herreras, de un clásico desayuno campero, retomar fuerzas y emprender el descenso siguiendo el curso del río bajo la atenta mirada de un milano real.

El sol apretaba con fuerza y recibir la sombra de los sotos del Cofio y el aroma del heno recién segado fue un verdadero placer.

Las ruinas del Molino del Tío Madejas nos adentraron en el oficio del molinero y las anécdotas curiosas que encierran estos muros.

Los estruendosos rabilargos rompían en bucólico caminar a la orilla del río o las veloces piruetas de golondrinas y vencejos que evolucionaban bajo los arcos de puente Recondo, de más de cincuenta metros de altura.

Lo extremado de las temperaturas, requería una variante algo más corta y sobre todo, menos expuesta al sol de las horas centrales del día.

Un descanso en una de las terrazas del Pimpollar, para continuar entre el olor balsámico del ládano de las jaras y la resina del pino negral.

Nos adentramos en las faldas cubiertas de enebros de la miera, pies aislados de encina o matas floridas de mejorana donde corretea al conejo y altanean los busardos. El calor cae de plomo y las vacas en sus majadas sestean estoicas entre las moscas, solo las jóvenes lagartijas colilargas, parecen agradecer lo elevado de las temperaturas, soleándose en cualquier claro del camino o roca bien expuesta.

Retomamos de nuevo la compañía de los pinos, para bordear entre sombras y claros las faldas de la montaña, para ascender por el vallejo de la Alameda, por un sendero de suave pendiente que ofrece un bella vista sobre el arroyo.

Poco nos queda ya, salvo disfrutar del verde oscuro que han adquirido los robles melojos de los prados de los Corrales y las imponentes vistas que se abren ante nuestros ojos, como señores de las cumbres.




 

Iglesia, Santa María de la Alameda
Casa con jardín, Santa María de la Alameda

Pinar negral con jaras florecidas

Molino nuevo, o del tío Madejas

Estrias de la pierdra de moler solera
Vaca avileña ibérica negra

Pequeño puentecillo sobre la regadera

Puente Recondo

Prado de siega